
Reencarnado con el corazón lleno de remordimientos, Jermaine Anderson se encontró una vez más mirando a la esposa que había llevado a la desesperación, sintiendo oleadas de emoción arremolinándose sobre él.
Dado una segunda oportunidad en la vida, dejó de lado por completo su antigua pereza. Armado con recuerdos y sabiduría de su existencia pasada, luchó incansablemente a finales de los años 70 para reescribir su destino. Esta vez, estaba decidido a llevar a su esposa e hijos a la cima del éxito.
Para Jermaine Anderson, solo había un objetivo: ganar lo suficiente para proveer a su amada esposa y criar a sus hijos con comodidades.