
Mia Elysia Winslow ha pasado su vida creyendo que no es digna de amor, siempre sintiéndose como si su tamaño fuera demasiado. Pero todo cambia la noche en que casi atropella a un extraño herido.
Hay algo sobre él: su fuerza cruda, su presencia imponente, que la atrae, haciéndola anhelar un tipo de conexión que solo había soñado. Y sin pensarlo dos veces, sin preocuparse por las consecuencias, le entrega su inocencia.
Por primera vez en su vida, Mia se siente deseada.
Pero a la mañana siguiente, el extraño se ha ido. Sin despedirse, solo un montón de dinero y una sola y desgarradora palabra: Gracias.
Ella jura que si lo vuelve a ver, le tirará el dinero en la cara y le dirá que no es una prostituta barata.
Aiden Magnus Blackburn, Alfa de la Manada Dawnforge, queda herido después de un ataque feroz. Mia, una humana sin lugar en su mundo, lo acoge, y por razones que no puede explicar, se siente atraído hacia esta chica tímida y estudiosa. Esa noche, en su pequeño hogar, la pasión se enciende entre ellos como nunca antes. Pero por la mañana, él se ha ido, no porque la vea como un error, sino porque su destino fue decidido mucho antes de que ella llegara a su vida. Su Luna lo espera de vuelta en su manada.
Sin embargo, por más que intenta olvidar, ella permanece en sus pensamientos. No entiende por qué, por qué una humana, de entre todas las cosas, lo está atrayendo. Un Alfa como él nunca debería querer a alguien como ella.
Pero cuando inesperadamente contratan a Mia como maestra de escuela primaria en el corazón del territorio de su manada, la frágil distancia entre ellos se rompe en mil pedazos. Su conexión es innegable, su deseo imposible de resistir. En un mundo donde el deber siempre va antes que el corazón, ¿cuánto tiempo puede luchar contra lo que nunca debió ser?